Cuando las esperanzas de ver en vivo a mis artistas favoritos se veían destrozadas a fuerza de cacerolazos, por culpa de la devaluación, sucede que viene PJ Harvey como plato fuerte de un festival que además trae a otros artistas sumamente atractivos de ver y escuchar. Más allá de agradecer a los organizadores, también podemos agradecer a la ciudad que los hospedó, Buenos Aires parece renacer en materia de visitantes musicales, después de semejante cocktail de músicos, los nombres que se mencionan ahora son los de Chrissie Hynde, Norah Jones y bueno, los más que grosos Rolling Stones (será cierto el rumor). Cabe destacar que la ciudad es un panorama encantador y su público aún más. Siempre se habla de que los Stones y U2 están fascinados con la respuesta de los espectadores argentinos y bueno... cuando este país era económicamente súper rentable podías tener como 3 presentaciones de los irlandeses y esperar que agregaran más días, ¡que loco!
Cuando vi a los Pet Shop Boys y a Morrisey ambos tenían un trato muy fluido con la gente porque ya habían estado acá y sabían con quienes trataban. Los Pet Shop Boys dieron un show espectacular de luz, color y hits conocidísimos y súper bailables. Todo el mundo hacía pogo pero de una manera pacífica y amigable y eso hizo que, una vez terminada la presentación, volvieran por una canción más. Morrisey por su lado me sorprendió porque nunca había escuchado ni un solo tema de su larga discografía a pesar de siempre oírlo nombrar; pero me gustó muchísimo su pop maduro y ecléctico. Además hizo chistes en relación a nuestra... ¿rivalidad? con los chilenos (en realidad ellos nos tienen envidia pero que más da).
El momento cumbre fue PJ Harvey, nunca me imaginé la masividad que alcanzó, la potencia de su voz y sus canciones más la alta calidad de su despliegue musical. Todo el mundo comentaba el traspaso de guitarras y sus dos baterías. Antológico.
Por su parte Debbie Harry de Blondie nos hace pensar que tal vez hay un horizonte más esperanzador para nuestra vejez, sus 60 años no le permitieron transpirar como loca y andar con los pelos al aire de un lado para el otro, fue lo mejor de la presentación, la garra que puso en sus canciones.
Big surprise, Primal Scream se la re banca como banda de rock. Y Jorge Drexler tiene un estilo pop rock super original al igual que Goran Bregovic que leí en Clarín que su espectáculo en el Gran Rex fue pésimo pero en el Personal Fest. Se lució a full con esa onda medio cocoliche que tiene con una banda que parece sacada de un musical gitano.
En cuanto al lugar, estaba muy bien provisto y hasta había un Sushi Bar que no era tan caro después de todo, salía más barato que la hamburguesería que parecía sacada de la estación Liniers, ahí donde arrancan el 106, el 21 y el 34 (para los entendidos, un cuento de terror). Mucho teléfono y camarita digital, entradas de $110 pero a la hora de desnudar el estómago somos todos iguales.
Como dato extra le digo que el 2 fue el cumpleaños de K.D. Lang y el 7 el de Joni Mitchell. La primera cumplió 43 y la segunda 62. Continuando con mi tradición de cantantes entrados en años, no lo puedo evitar.
Saludos cordiales, a todos.
Bye Bye.
NICO ^^
Monday, November 08, 2004
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