Friday, May 20, 2005

Holas y biento!!!

Después de una buena terapia musical de la mano de Madonna, me siento a escribir esta columna post temporada de parciales. Es increíble lo destructivas que pueden ser estas épocas del año; pocas horas de sueño, auto confinamiento para evitar la dulce tentación del alcohol, cero contacto con la realidad; sin embargo la última semana fue como una pequeña bocanada de aire en la que tuve una experiencia patética, pero que dadas las circunstancias, fue lo más shocking de la semana. Ya es moneda corriente tener un amigo que posea un foto log (o flog como le dicen en el barrio), según las estadísticas provistas por Fotolog.net el ranking de afiliados lo encabeza Brasil seguido por Chile y Argentina, superando a Estados Unidos por unas cuantas unidades. Sin embargo entre la bastedad se encuentra una chica llamada Nena Molko que se ha convertido en la Papisa (Papa mujer) de los flogs al dar una bendición corta pero efectiva y que genera la necesidad de ir a su sitio (procedente de otro servidor) y firmarle en agradecimiento. Esto me hizo pensar: cómo elegimos a un verdadero líder, o es que nuestra sumisión aflora frente a factores omnubilantes (léase flasheantes) como la sorpresa, la originalidad y el misterio y sin saberlo caemos en la necesidad de seguir a la Nena Molko, firmarle en agradecimiento y pedirle que nos agregue a su lista de msn. ¡Es exactamente igual a cuando Homero quería unirse a los magios!

Dejando la banalidad a un lado; el otro día vi dos películas excelentes.
La primera es de 1970 y se llama “The last picture show”; una película que despliega una galería de personajes en un pueblo muy chico y en decadencia donde las diferencias sociales son el detonante para los conflictos personales que son la comidilla del poblado. El elenco está lleno de grandes actores que emocionan con sus anécdotas olvidadas frente a la desilusión que trajo el destino del lugar.
La segunda película se llama “A todo o nada” (que no es el full monty) y trata de los habitantes de un monoblock en Londres (al mejor estilo Lugano 1 y 2) donde varias familias dejan al descubierto sus problemas internos al mismo tiempo que muestran que en el primer mundo existe la discriminación y la buena atención médica es cara para todos. La historia es densa y sus personajes poco despiertos como para crear una atmósfera de insatisfacción y frustración frente a los golpes de la vida que parecen no terminar nunca.

Bueno, me tendré que excusar por segunda vez pero la verdad que los exámenes no dejaron mucha materia gris para pensar algo mejor y desarrollarlo.
Saludos cordiales, hasta la próxima entrega.

Nico ^_^