El primer grupo social al que pertenecemos (si es que empezamos con el pie derecho en este mundo) es la familia y la candidez que despierta en mi se ganó esta columna. Alimentando mi ultimate mecanismo de defensa, la regresión, el viernes un encuentro me recordó otra charla que había tenido unos meses atrás y que había quedado en mi agenda como tema pendiente de free talk hasta que pudiera darle un marco para desarrollarlo. Estaba en el cumpleaños de un chico, que para mi familia y para mi es como un familiar, porque mis padres con los suyos llevan una amistad de más de 20 años y somos parte de su familia así como lo son ellos y salió durante la charla el hecho de que cuando uno está en la universidad los estudiantes, especialmente del interior, tienen una tendencia a juntarse con chicos que posean una cultura familiar muy fuerte que les transmitan los valores a los que ellos están más acostumbrados y así el desarraigo disminuye. La atención dada, las comidas ofrecidas y el hecho de interactuar con una familia con la cual uno se identifica provoca melancolía, pero una melancolía positiva, no hay resentimientos sino regocijo de que uno tal vez no está tan lejos del hogar porque la calidez todavía se encuentra en el aire, hay un lugar físico donde uno puede acudir a sentirla. El fin de semana pasado cuando salí con mis amigos de la secundaria terminé en la casa de uno de ellos donde se festejaba el cumpleaños de su hermana y por ende se encontraba parte de su familia. El cálido recibimiento por parte de los parientes y el hecho de que se acordaban de mi fue sumamente conmovedor porque son esas cosas de la vida que uno atesora para siempre porque no se consigue de la noche a la mañana sino que son la consecuencia del acumulo de grandes y buenos recuerdos que trae el compartir en el tiempo.
Algunos dirán que es malo querer perpetrarse en el tiempo porque no te permite avanzar, en parte es cierto, cuando me siento mal lo primero que hago es encerrarme en mi pieza, poner música y ver todas las fotos que tengo coleccionadas. Es una manera de evadir los problemas de la actualidad y no enfrentarlos, pero por otro lado, es imposible negar que uno ha vivido experiencias maravillosas que a la larga te forman como ser humano.
Me compré el último cd de Tori Amos, “The beekeeper”. Para ser sinceros la primera parte (hasta la canción 4 digamos) es cualquier cosa, pero después va tomando forma y vemos rastros de la genialidad de Tori, aquella que desplegó en “Little Earthquakes”, en “From the choirgirl hotel” o “To Venus and back”. A medida que lo escucho me voy enamorando más de este álbum. También estuve escuchando últimamente la discografía de Beck (“Odelay” es el mejor lejos y “Midnight Vultures” también tiene lo suyo) y me compré “Medulla” de Bjork que es la fiesta, es un álbum que tarda en ser digerido pero merece la paciencia para ser comprendido. Después también estuve escuchando a KD. Lang que para mi es la mejor voz femenina y su hit de 1992 “Constant Craving” es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos. Tengo que retirar unos cd’s de mp3 del Parque Rivadavia que tienen la discografía de Bonnie Raitt y de Tom Petty. Escuché un cover de KD. Lang de la canción “Crying” de Roy Orbison (el de “Pretty woman”) y también me despertó el interés porque si bien su hit más famoso es una canción bastante alegre, “Crying” es un tema sumamente depresivo y pasional.
Bueno, eso es todo, nos vemos pronto
NICO ^_^
Monday, March 28, 2005
Saturday, March 05, 2005
Nota aclaratoria y/o introductiva:
Recibí muchos comentarios sobre el último mail que mandé, les comento que yo no lo escribí (a pesar de que muchas de esas palabras ya las usaba) así que si se hirieron sensibilidades ¡jódanse! Denme un poco de crédito, yo no escribo de esa forma, además los que me vinieron con comentarios... whatever!
Holas y biento!
Febrero es para mi uno de esos meses con los que tengo una relación de amor y odio, por un lado siempre coincide con el auge de mi vida social, durante esos fines de semana salgo siempre aunque no lo hubiera planeado pero por ejemplo este año tuve que recursar una materia muy aburrida y con poco tiempo entre parcial y parcial y eso no me dejó disfrutar apropiadamente. Como parte de este particular mes también aumenta el número de películas que veo sobre todo por el hecho de que ahí se estrenan la mayor parte de las películas que aspiran al Oscar. El sábado pasado me vi “el aviador” y el martes vi “Million dolar baby”. Finalmente el viernes me vi “Descubriendo el país de nunca jamás”
La primera es muy mala, si quisiera seguir siendo un director respetado dejaría de contratar a Leonardo Dicaprio, sobre todo si tengo en mi lista a actores de la talla de Robert de Niro, Jessica Lange, Jodie Foster, Nick Nolte y Daniel Day Lewis. Respeto mucho la actuación de Cate Blanchett como Katharine Hepburn y me parece una de las cosas más destacables, junto con las escenas de aviones en acción, dentro de una historia mal desarrollada y con un protagonista que nunca va a poder actuar bien.
En cambio en Million dolar baby la historia atrapa muchísimo a pesar de que el boxeo no sea una de mis pasiones y sumado a excelentes actuaciones terminás llorando emocionado por la situación totalmente inesperada e injusta. Descubriendo el país de nunca jamás fue la que más me gustó. Es una película sumamente sensible y emotiva.
A la salida del Village, cruzando Junín (o Azcuénaga?) hay toda un cuadra con bares muy buenos, uno de ellos se llama Vicente y si bien el mozo no es el serveur más clever por lo menos tenés el inmenso placer de abrir una carta de tragos de alto nivel donde se destacan unos daiquiris que vienen en unas copas enormes y lo más importante: Cosmopolitan!!! Que empiece la fiesta, estaba perfecto, su sabor inconfundible sin agregado de ninguna mierda para rellenar (como en Tazz que le meten granadina los hijos de puta pensando que no lo voy a sentir, dios, que manga de infelices). La frutilla del postre nos la provee nuestro adorado colectivo nº 21 que sorprendentemente llegó al toque y a la altura de Devoto me encontré con una amiga y por lo menos el viaje no se hizo denso. Creo que también había gente de mi colegio, pasa que me parecieron unos aparatos y los ignoré, hasta que uno batió el comentario y bueno, ahí quise ver si lo reconocía pero no pude, igual ya en el cine vi a un pibe conocido y el día anterior viajé en el colectivo también con otra persona que había ido a mi colegio... realmente esto me pudre un poco, no es que me mandé a la plaza Devoto. Hablando de Devoto, en el sushi bar de Recoleta había una revista llamada “Hija de la red” que la fui leyendo en el colectivo y para mi sorpresa descubro que era de Villa Devoto pero que era distribuida por muchos bares y otros museos o centros de exposiciones, etc. Me hizo acordar a esa revista que dan en la Uade (“después de hora”) que está hecha con mucha calidad y muy buenas notas pero igualmente es gratuita (quién necesita el planeta urbano cuando se tienen estas joyitas?).
Nos vemos hasta un próximo free talk más inspirado
NICO ^_^
Recibí muchos comentarios sobre el último mail que mandé, les comento que yo no lo escribí (a pesar de que muchas de esas palabras ya las usaba) así que si se hirieron sensibilidades ¡jódanse! Denme un poco de crédito, yo no escribo de esa forma, además los que me vinieron con comentarios... whatever!
Holas y biento!
Febrero es para mi uno de esos meses con los que tengo una relación de amor y odio, por un lado siempre coincide con el auge de mi vida social, durante esos fines de semana salgo siempre aunque no lo hubiera planeado pero por ejemplo este año tuve que recursar una materia muy aburrida y con poco tiempo entre parcial y parcial y eso no me dejó disfrutar apropiadamente. Como parte de este particular mes también aumenta el número de películas que veo sobre todo por el hecho de que ahí se estrenan la mayor parte de las películas que aspiran al Oscar. El sábado pasado me vi “el aviador” y el martes vi “Million dolar baby”. Finalmente el viernes me vi “Descubriendo el país de nunca jamás”
La primera es muy mala, si quisiera seguir siendo un director respetado dejaría de contratar a Leonardo Dicaprio, sobre todo si tengo en mi lista a actores de la talla de Robert de Niro, Jessica Lange, Jodie Foster, Nick Nolte y Daniel Day Lewis. Respeto mucho la actuación de Cate Blanchett como Katharine Hepburn y me parece una de las cosas más destacables, junto con las escenas de aviones en acción, dentro de una historia mal desarrollada y con un protagonista que nunca va a poder actuar bien.
En cambio en Million dolar baby la historia atrapa muchísimo a pesar de que el boxeo no sea una de mis pasiones y sumado a excelentes actuaciones terminás llorando emocionado por la situación totalmente inesperada e injusta. Descubriendo el país de nunca jamás fue la que más me gustó. Es una película sumamente sensible y emotiva.
A la salida del Village, cruzando Junín (o Azcuénaga?) hay toda un cuadra con bares muy buenos, uno de ellos se llama Vicente y si bien el mozo no es el serveur más clever por lo menos tenés el inmenso placer de abrir una carta de tragos de alto nivel donde se destacan unos daiquiris que vienen en unas copas enormes y lo más importante: Cosmopolitan!!! Que empiece la fiesta, estaba perfecto, su sabor inconfundible sin agregado de ninguna mierda para rellenar (como en Tazz que le meten granadina los hijos de puta pensando que no lo voy a sentir, dios, que manga de infelices). La frutilla del postre nos la provee nuestro adorado colectivo nº 21 que sorprendentemente llegó al toque y a la altura de Devoto me encontré con una amiga y por lo menos el viaje no se hizo denso. Creo que también había gente de mi colegio, pasa que me parecieron unos aparatos y los ignoré, hasta que uno batió el comentario y bueno, ahí quise ver si lo reconocía pero no pude, igual ya en el cine vi a un pibe conocido y el día anterior viajé en el colectivo también con otra persona que había ido a mi colegio... realmente esto me pudre un poco, no es que me mandé a la plaza Devoto. Hablando de Devoto, en el sushi bar de Recoleta había una revista llamada “Hija de la red” que la fui leyendo en el colectivo y para mi sorpresa descubro que era de Villa Devoto pero que era distribuida por muchos bares y otros museos o centros de exposiciones, etc. Me hizo acordar a esa revista que dan en la Uade (“después de hora”) que está hecha con mucha calidad y muy buenas notas pero igualmente es gratuita (quién necesita el planeta urbano cuando se tienen estas joyitas?).
Nos vemos hasta un próximo free talk más inspirado
NICO ^_^
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